Agradezco que la profesora de Lengua y Literatura de mi colegio nos haya hecho leer Bestiario, de Julio Cortázar. Recuerdo que esos cuentos me causaron mucha impresión ya que era la primera vez que leía algo donde la realidad se mezclaba tanto con la magia y el absurdo, donde lo posible y lo improbable convivían con total naturalidad. Después lo seguí leyendo por mi cuenta, aunque nunca lo suficiente, uno nunca puede tener demasiado de Cortazar. Todavía no me animé a Rayuela, todos los libros tienen su momento y ya llegará el mío.

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